Columnas Anteriores
Ya trascendió que Víctor Manuel Giorgana será el primero en declinar por Enrique Agüera en la búsqueda de la alcaldía de Puebla. Es más, dicen que Giorgana ya no le reporta a Blanca Alcalá, como se especulaba.
Que los espectaculares, revistas, entrevistas en medios de comunicación no le están costando un peso al ex blanquista y todo para jugar a la “democracia”.
Ya lo dijo aquel viejo cacique de Atlixco, Antonio J. Hernández: “La democracia es para los griegos y para los pendejos. Aquí la democracia soy yo”.
Y es que uno se pregunta… uno se pregunta... uno se pregunta…
Lo que no suena lógico, suena metálico, me lo repetía mi abuelita cada que le volaba los cambios cuando me mandaba por las tortillas a la hora de la comida.
No es la primera vez que Giorgana levanta brazos ajenos en señal de la victoria. Recuerdan la elección en el 2004, aquella famosa entrevista que concedió al desaparecido programa Radio Intolerancia que conducía Enrique Núñez y Mario Alberto Mejía.
En esa ocasión, Giorgana dijo –palabras más palabras menos- que el candidato era de “Tin Marín de do pin güe” y remató con un Marinela. En referencia a Mario Marín.
Si algo sabe el buen Víctor Manuel es que la oposición legitima más que lo institucional.
Algo ganará ahora que sabemos que no le tocará nada, ya sea una diputación, un puesto en el Ayuntamiento o hasta una regiduría, se trata de no perder el espacio.
Sea cierta o no, esta especie que ya corre en los pasillos y no suena descabellada la idea.
Todo es un plan con maña, por ello al rector de la BUAP le han salido montones de organizaciones sociales para decir que lo apoyan: que si la Asociación de Huehues de Huejotzingo, que de los del Club de Leones, que la unión de braceros, que si los mecánicos unidos por una causa común, que la CROC, que la FROC, que el Sindicato Único de Mexicanos Unidos (SUMO) que el Sindicato Único de Méxicanos Unidos adheridos al Síndicato Único de Méxicanos Unidos (El Sumo-Sumo), en fin.
Estudiantes de escuelas incorporadas también ya se sumaron y un grupo de chicas guapísimas que son como las chicas boot que están en Twitter cuestionando los números de Tony Gali y de Enrique Doger.
Se trata de mostrar el músculo.
Se trata de decir “si no soy yo, quién”.
Ahí se entiende la declaración tan fuerte de “antes de ser rector yo era priista”, en fin.
Giorgana entonces se prestó para hacer el caldo gordo.
Y quién más sino alguien ligado a Blanca Alcalá, alguien que todo mundo podría pensar que su chamba sería para favorecer a José Chedraui.
Bueno, es un comentario que ha trascendido en los patios del Edificio Carolino y que podría no ser cierto, pero está ahí, a la vista de todos.
En general son tres finalistas, el rector de la Universidad, quien ya se distanció del morenovallismo, José Chedraui que juega con su carta de amistad con el presidente Peña Nieto y Enrique Doger quien en esta ocasión –cosa rara- no ha salido a patear traseros, como uno se esperaba.
Doger ha sido el más tranquilo de los tres. Acaso sabrá algo que nadie sabe, o es mera estrategia, medir sus propios tiempos y circunstancias.
De aquí en adelante hay que esperarse de todo.
De todo.
Créanme que la guerra sucia estará a todo lo que da. Ya se preparan los bandos para lanzar las bacinicas con todo y premio.
El candidato no será el que esté arriba en las encuestas, puede ser, tampoco el que presuma de sus amistades en el centro, también puede ser, el abanderado será quien aguante más los trancazos de baja intensidad y son los que más duelen.